Una página web es la casa de tu empresa en internet: quiénes son, qué servicios ofrecen, dónde están y cómo contactarlos. Es lo primero que revisa un cliente antes de comprarte, y lo que Google muestra cuando alguien busca tu nombre o tu servicio.
Una landing page es una sola página con un solo objetivo: que la persona que llega desde un anuncio deje sus datos o te escriba. Es la que conviene cuando haces campañas en Google o en redes sociales, porque no distrae con menús y cada sección empuja hacia el botón de contacto.
En los dos casos el diseño se adapta a celular, porque es desde donde llega la mayoría de visitas, e incluye formulario y botón de WhatsApp. Si además quieres que los mensajes se respondan solos, la página se puede conectar con un bot de ventas.